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Emociones durante las fiestas, sobre todo cuando finalizamos el año. Donde reflexionamos lo que hicimos, recordamos a los seres queridos que ya no están,  esos recuerdos y sentimientos que se mezclan, nos confunden y pueden llegar a molestarnos tanto como alegrarnos.

Sumado a la nueva situación social que estamos viviendo, muchos insisten que durante estas celebraciones debemos estar alegres, tener fe, buena voluntad y fraternidad; no obstante, no todos pueden sentirse así en todo momento.

Te doy una guía de como gestionar tus emociones, desde el enfoque de la inteligencia emocional, debemos partir de estas tres claves:

IDENTIFICA TUS EMOCIONES

Identificar qué emoción experimentamos y lo que sentimos nos ayudará a darle un nombre y gestionarlas mucho mejor.

Alegría: reencontramos a personas que hace tiempo no vemos, bailar, tener contacto, recibir regalos, nos alegra y hasta nos puede hacer sentir eufóricos. Disfrútalo, estando en tu centro, sin los exceso de bebida y comida para celebrar.

Tristeza: por la ausencia, la distancia, o soledad; situaciones que, al contrario de lo deseado, por limitaciones numero de personas para reunirse, pueden provocarnos tristeza. Si tienes la posibilidad de reunirte por zoom o meet puede ayudar a aliviar esta tristeza.

Ahora si es por un ser querido que partió de este mundo, lo mejor es aceptar que son retos que todos debemos vivir. Recordar los momentos vividos, dando gracias que formo parte de tu vida, por mucho o poco tiempo .

Miedo: esta suele ser una emoción muy presente en esta época. Las razones van desde la imposibilidad de viajar, el no ser suficientemente bueno para la familia, el no estar a la altura de la situación, entre otros miedos.

Sentirlo y usarlo en su justa medida es un arte, esta ligado a la supervivencia, hasta los pequeños y grandes desasosiegos cotidianos, el miedo está presente en todas las etapas nuestras vidas. Puede convertirse en enemigo o en aliado, es fuente de sufrimiento y motor de esperanza. Puede inspirar los actos más crueles y los más altruistas.

Rabia: Hay personas que sienten enfado durante las fiestas; Es una emoción que nos prepara para la lucha y la defensa, haciendo que hagamos frente a injusticias y nos predispone para defendernos. 

La rabia puede ser expresada de forma brusca y muy destructiva, empeorando la situación que la originó y haciendo que quien la manifiesta reciba las muy malas consecuencias de una rabia desmedida.

Asco: Es la emoción que nos evita aceptar alimentos tóxicos o en mal estado, nos desapega de aquello que no nos conviene o es un peligro para nosotros o nuestra. Sentimos asco ante cosas y personas sin que ello esté justificado, por ejemplo ante algún alimento o ante personas que nos caen mal.

La carga emocional del asco puede llevarnos a la intolerancia, es decir, a no soportar ciertas cosas o personas, lo que conlleva prejuicios y una percepción muy parcial de la realidad.

ENCONTRAR EL MOTIVO QUE NOS HACE EMOCIONARNOS

La persona inestable emocionalmente vive permanentemente en una montaña rusa de emociones, pues es incapaz de conservar los afectos durante cierto tiempo. De hecho, a lo largo de un mismo día puede pasar de la euforia a la tristeza absoluta.

La causa más común de la falta de estabilidad emocional es el estrés y un estilo de vida poco equilibrado. Por ejemplo, se conoce que los niveles de glucosa en sangre pueden afectar el estado de ánimo y que existen diferentes alimentos que pueden generar una sensación de tranquilidad mientras que otros que pueden potenciar la depresión.

Por ejemplo el chocolate negro aumenta los niveles de serotonina actuando como un antidepresivo natural, mientras que los alimentos procesados ricos en grasas y azúcares potencian la depresión.

Durante las fiestas cuida que tipo de alimentos ingieres y reflexiona en lo que te origina sentir las emociones poco agradables, aunque necessarias.

3º ADAPTARNOS A CADA SITUACIÓN

Regular nuestras emociones, intentando adaptarnos a cada situación, sin que esto implique, camuflar nuestro estado de ánimo, es ideal para gestionar nuestras emociones.

Afrontar una situación es buscar soluciones, es aprender a vivir con la situación de la mejor manera posible, y ser feliz con ello.

Cuando hablamos de aceptar, nunca consideramos que evitar sea una solución, ya que la evasión nos aleja de la realidad, mirando hacia otra dirección, sin afrontar ni resolver lo que nos corresponde.

Aceptar es el primer paso para que más adelante haya un cambio.

Espero que este articulo te ayude a gestionar tus emociones durante las fiestas.

Me depido

Andrea Pérez